Primeras cavilaciones...
Poco a poco, la propia existencia me ha ido robando las ganas de tratar con ella. Tanto es así que, aunque parezca paradójico, se ha convertido en una chinita dentro de mi zapato, la cual no me mata pero tampoco me deja caminar. Por eso hace unos días que me vengo preguntando hasta qué punto me merece la pena seguir adelante.
Analizo mi pequeña historia y mi pequeño mundo y por ninguna parte hallo nada lo suficientemente hermoso que justifique tanto desasosiego, tanto desencanto, tanta caída...
Espero que este espacio me sirva para aclarar mis pensamientos y para reconciliarme con mi propia vida. O eso o se acabará convirtiéndose en la nota de suicidio más larga de la historia universal.

